domingo, 3 de mayo de 2015

LA FUNCIONALIDAD DE LAS DROGAS




Todos los profesionales del ámbito de las adicciones tenemos claro que el mantenimiento de las mismas se basa en el refuerzo negativo. Es decir, llega un punto que el sujeto consume o realiza la acción con el objetivo de aliviar su malestar, para manejar ese síndrome de abstinencia que no soporta y por ello se le crea esa necesidad imperial de volver a consumir o hacer (a estas últimas me refiero a las adicciones comportamentales como es la ludopatía o la adicción a las compras entre otras).

Tenemos claro que cuando han cruzado esa línea imaginaria del abuso a la dependencia se encadena una serie de mecanismos que hace que se instale la adicción. Ya no es sólo el momento del consumo sino todo lo que rodea a ello. Aparecen cambios, referidos a las preferencias en sus vidas, hasta tal punto que está por encima de todo y de todos, incluso de ellos mismos.

Por mi experiencia me he dado cuenta que uno de los puntos más importantes para ayudar a una persona con problemas de dependencia es ver la funcionalidad de la misma. Es decir, ¿para qué hacen servir la adicción?

Estas personas han aprendido un automatismo. Esto se traduce a que cuando aparece ese pensamiento, esa emoción, esa conducta o esa situación, automáticamente consumen. Lo han aprendido y lo han interiorizado hasta tal punto que es aparentemente inconsciente.

Algunos ejemplos:

Joven con una adicción a la compra: cuando adquiría el producto, que en su caso era ropa y complementos, aparece el pensamiento “Ya lo tengo”. Indagando en su vida, no había conseguido ningún objetivo, actualmente no lo tenía tampoco y por tanto “necesitaba algo” que le diera esa satisfacción de conseguir una meta.

Hombre con problemas de alcohol: sólo consumía de 9 a 14, cuando no había nadie en casa. Hace cuatro años cerró la empresa. Ahora no hacía nada en su tiempo libre, sólo pasarse horas delante del ordenador. Pero cuando era fin de semana o por la tarde que estaba con su familia ni una gota de alcohol. Le servía para combatir el aburrimiento.

Joven con problemas de alcohol en fin de semana: le sirve para desinhibirse y poder ligar, sino se sentía incapaz.

Mujer divorciada adicta a la marihuana: Durante la vida ha tenido varios hechos traumáticos como un divorcio o la pérdida de un ser querido. No soporta la soledad y fumar le ayuda a manejar ese sufrimiento.

Joven empresario consumir de cocaína: muchísimo estrés. La cocaína le ayudaba a seguir el ritmo.

Estos son algunos ejemplos, pero seguro que cada una de las personas que tienen problemas de consumo le dan una funcionalidad. Otros podrían ser manejo del enfado, de la euforia, buscar relajación, evadir problemas, etc.

Cuando trabajo este aspecto con ellos les hago ver que no todo el mundo que pasa por un divorcio o el trabajo le genera estrés se va directo al consumo, sino que las personas aprendemos estrategias de afrontamientos a diversas situaciones.

Por tanto, creo que si conseguimos localizar la funcionalidad del consumo podremos buscar una alternativa para poder aprender y adquirir un nuevo hábito.

¿Qué opináis?

domingo, 12 de abril de 2015

ADOLESCENCIA Y PAREJA



Últimamente estoy conociendo casos sobre adolescentes y sus relaciones de pareja y la verdad es que me preocupa, y a la vez me entristece. Estamos sumergidos en una sociedad que en vez de ir hacia delante, hacia la autonomía hacia la igualdad, hemos dado en algunos aspectos, un paso hacia atrás.

Las adolescentes de hoy en día, y lo digo en femenino porque es donde me llama la atención, están dispuestas a que les ejerzan un autocontrol sobre ellas brutal, algo que lo traducen en lo qué es el amor, y cómo debe ser una relación de pareja.

Parece que es normal que haya celos, porque si no, no se sienten queridas, o que les miren el móvil como si fueran policías rastreando un crimen. En cuanto al móvil, creo que el invento del “whats up” ha perjudicado muchísimo en las relaciones de pareja, no sólo en adolescencia. 

Incluso que dejen de salir con amigas y se centren en sus parejas, o empiecen a cambiar su forma de vestir.

En mi época éramos influenciadas con las princesas Disney, nos lo pintaban de tal manera que nosotras éramos las vulnerables y que tenía que venir un príncipe, guapo y apuesto a rescatarnos de las mazmorras. Y ahora ¿Dé qué están influenciadas las adolescentes de hoy en día? 

Parece que quieren ser mayores de repente, más independencia, toman decisiones solas, tienen relaciones sexuales más pronto, tienen móvil a edad que yo todavía jugaba con barbies, pero en cambio, ¿Qué sucede con las parejas? Es como que cuando tengo pareja, doy las llaves de mi vida a esa persona. 

¿Qué podemos hacer para que no suceda esto?

  • Autoestima alta: si una niña tiene la autoestima alta, no se dejará influenciar tan rápidamente y sabrá tomar decisiones sobre lo que le es bueno para ella y lo que no.
  • Fomentar una relación de interdependencia: las parejas deben hacer cosas juntos pero deben tener su espacio, y la pareja debe respetarlo.
  • Aprender a estar solo: uno de los motivos que suceden es que las chicas no quieren que se termine la relación por no sentirse solas, ya que normalmente, todas sus amigas tienen pareja. Además, les cuesta ver que tienen una vida por delante, donde van a conocer a muchísima gente, ya no solo parejas, sino que se moverá por situaciones distintas.
  • El problema de magnificar lo positivo y minimizar lo negativo: Deben aprender a darle importancia a aquello que le han hecho sentir mal por el comportamiento de la otra persona. Aprender a que en pareja debemos buscar un conjunto en que nos haga sentir bien, no sólo una parte.
  • Tener un buen modelado: Si las parejas que tienen alrededor, ya sea padres, hermanos, etc, son parejas donde emiten valores como igualdad, confianza, respeto, compromiso… y ven que esto funciona porque hay un equilibro entre ellos.

¡Intentemos encauzarles el camino entre todos!

domingo, 22 de marzo de 2015

EVA: Efecto de Violación de la Abstinencia



Hace tiempo que no consumes esa sustancia que durante muchos años te ha absorbido hasta tal punto de no tener control. Te encuentras bien, has cambiado de hábitos, con tu pareja no discutes, ya no hay mentiras…

Un día, sin saber muy bien porqué, cambias de dirección para ir a casa, y te encuentras un antiguo amigo de los que antes te juntabas siempre. Ese día, te sientes muy enfadado porque tu jefe te está dando problemas. Y sin darte cuenta van pasando las horas, y tu colega te invita a una raya. Tú al principio de niegas, pero llevas horas ahí, charlando, desahogándote, empiezan a aparecer antiguos recuerdos de lo bien que te iba hacerte esa raya y aparece un pensamiento del tipo “Por una no pasa nada”.

¿Qué sucede el día siguiente? ¿Qué piensa esta persona frente a su conducta?

Una recaída puede empezar con Decisiones Aparentemente Irrelevantes, de manera que sin darnos cuenta te encuentras frente a una situación de alto riesgo, que representa una amenaza para tu sensación de autocontrol. En el caso del personaje anterior empieza por un cambio de dirección.

La ausencia de respuestas de afrontamiento como la capacidad de decir no, la inhibición de las respuestas necesarias a causa de niveles intensos de miedo y ansiedad, una situación que no se perciba como arriesgada y un proceso de cambio que se ha deteriorado de forma gradual pueden ayudar a que aparezca la conducta adictiva. Estos aspectos disminuyen tanto el nivel de autoeficacia de la persona como las expectativas de resultado de controlar con éxito la próxima situación que implique un riesgo alto.

¿Qué pasa después de estos consumos iniciales? Marlatt señala un denominador común en todos los procesos de recaída, el efecto EVA (Efecto de Violación de Abstinencia), nos sirve para explicar principalmente la pérdida de control.

El primer consumo después de un periodo de abstinencia produce en la persona un estado emocional negativo de culpabilidad y conflicto interno que puede ser reducido si vuelve a consumir. 

El efecto EVA se caracteriza por dos elementos cognitivos:

  • Un efecto de disonancia cognitiva: se refiere al impacto de observarse y compararse la conducta de consumo con la definición cognitiva de uno mismo abstemio. La conducta adictiva no encaja con la autoimagen de abstinencia que ha forjado en los últimos tiempos. Con ello, aumentan las probabilidades de recaída porque cuando era adicto al malestar emocional lo resolvías volviendo a consumir para aliviarlo
  • Un efecto de atribución: la conducta adictiva se atribuye a una debilidad interna o un error personal

La persona que está bajo los efectos de EVA se caracteriza por desarrollar sentimientos de fracaso personal, considera que todo proceso terapéutico se ha perdido, que ha vuelto al principio, se siente decepcionado por haber cedido a la tentación y atribuye el fracaso a errores personales, aparecen sentimientos de ambivalencia en relación con la abstinencia y la recaída, y siente haber defraudado a mucha gente que le quieren y le han dado confianza. Aparecen pensamientos del tipo: “Ves, yo soy un adicto y por ello nunca voy a cambiar”, “Todo lo que he hecho no ha servido para nada”…

Un desliz no significa que se haya fallado en el proceso, es sólo un error de autocontrol. El error no es por debilidad personal ni por imposibilidad de cambio. El error viene por una situación de riesgo demasiado intensa, de sobreestimar la habilidad de afrontamiento. Las situaciones de riesgo tanto pueden ser internas como son los estados emocionales o externas, escenarios asociados a la conducta adictiva. Es por ello que no es catastrófico sino que puedes aprender de ello y continuar por luchar por la abstinencia.

No lo dudes, no lo has tirado todo por la borda, pide ayuda

¡Ánimo!

domingo, 8 de marzo de 2015

HABLANDO DE...AUTOESTIMA



Todo el mundo habla de ella, pero cuando preguntas a los de tu alrededor no saben responder muy bien, de donde sale esa valoración negativa o positiva de la misma.
Podríamos hablar de la infancia de la persona, del apego recibido por sus padres, es viable pero no es el origen perfecto.

Podemos hablar que la Autoestima es la valoración que tenemos sobre nosotros mismos, sobre nuestro Autoconcepto. ¿Y esto qué es? Pues si te fijas, llevas puesta una mochila que te define como tal. ¿Qué opinas de ti mismo en los diferentes ámbitos de tu vida? Laboral, en pareja o como persona, por ejemplo.

Pero, tener un buen autoconcepto no significa tener una autoestima alta. Seguro que conoces de alguien que es guapa, tiene éxito profesional y le van bien las cosas, pero a pesar de ello, no está bien consigo misma. ¿Un poco de lío, no? Resulta que no se lo cree o se siente culpable por tenerlo.

Son esas personas que los de alrededor no las entienden y se sienten peor con ellas mismas, incluso sienten culpabilidad por no ser felices con lo que tienen pero es lo que sienten.

La autoestima es una valoración en un continuo, no es blanco o negro, sino que vacila entre unos puntos, pero lo importante es que esté al alza.

¿Qué les pasa a las personas que tienen la autoestima baja? Si abriéramos sus cabecitas veríamos los mensajes negativos que se envían a ellas mismas. Tiene que ver con la autoeficacia y la autoimagen. “No soy capaz de….” Y la no aceptación de su imagen. Siempre querer ser algo que no logra llegar nunca.

Si te fijas, las personas que tienen la autoestima alta se ven seguras de sí mismas, que toman decisiones, que tienen objetivos, que se miman, que se cuidan, que son capaces de decir no, que buscan retos.

Si nos paramos a estudiar estas características te darás cuenta que son habilidades que se pueden aprender. Son comportamientos que podemos adquirir.

Si empezamos a introducir pequeños cambios y los vamos haciendo nos vamos a sentir mejor con nosotros mismos y esto hará que nos apetezca hacer el siguiente pasito.

Ahí van algunos ejercicios que te ayudarán a conseguirlo:


  • Mensajes positivos diarios: cada noche antes de acostarte apunta en una nota una frase positiva. Ésta la enganchas en un sitio de tu casa donde lo vayas a ver, por ejemplo, el espejo del baño. El día siguiente cuando te levantes, léelo con atención.
  • Meta semanal: proponte una meta a la semana, sencilla, y que no requiera un gran esfuerzo. Por ejemplo, por la mañana, bajar escaleras, no coger ascensor. Si lo consigues tiene premio.
  • Mímate: regálate algo, hazte un baño con sales, ves a la peluquería… Hazte algo que te haga sentir bien.
  • El árbol de los logros: dibuja un árbol. En las ramas escribe tus logros. Ya sé que cuesta al principio pero si te paras a pensar verás que hay. Y en las ramas características tuyas que han hecho que puedas conseguir esos logros.

Hay muchos ejercicios para ayudarte a mejorar tu autoestima. Sólo hace falta que te mires al espejo y te des tú misma ese empujoncito.

¡Porque tú puedes hacerlo!

domingo, 8 de febrero de 2015

EJERCICIOS SENCILLOS DE LA PSICOLOGIA POSITIVA



Si nos fijamos en los estudios sobre la Psicología veremos que van encaminados a la salud mental, a los problemas psicológicos y al malestar. La Psicología Positiva ha dado un giro a este enfoque. Su objetivo es buscar el bienestar de la persona, fomentando sus fortalezas personales y sus emociones positivas.

A veces las personas buscamos sentirnos bien con nosotros mismos. Sin embargo, no sabemos parar nuestro piloto automático.

Algunos ejercicios que podemos realizar y que nos ayudarán a sentirnos mejor. Los vamos a dividir en pasado, presente o futuro.

PASADO:

Gratitud: Ser consciente de las cosas buenas que suceden y no las damos por hechas. Es importante que nos demos tiempo para mostrar agradecimiento. Mostrar gratitud nos ayuda a identificar una fuente externa causante de ese resultado y mejora nuestra percepción.
En cuanto a este elemento, es terapéutico escribir una carta dirigida a aquella persona con la que tienes algún conflicto e intentes ver la parte positiva de la relación, expresando el porqué de tu malestar.
Otro ejercicio más sencillo sería escribir un diario donde plasmes tres cosas por las que estás agradecido y porqué han ocurrido.

Entrenamiento memoria autobiográfica positiva: Si tienes la sensación de que todo en la vida te ha ido mal o que no te ha ocurrido algo bueno, para y reflexiona.
Recuerda un hecho específico positivo de tu niñez, de tu adolescencia y adultez.

Perdón: Perdonar aumenta nuestra satisfacción vital y aumenta nuestra autoestima

PRESENTE:

Mindfulness: Nos ayuda a aceptar la realidad sin criticarla. Practicar la atención plena y sin juicios está ligado al bienestar.
Ejercicio de Saboreo: coge una galleta y usa los cinco sentidos: obsérvala, nota su textura, huélela, saboréala.

Compasión: La sensación de protección y falta de amenaza crea estados de calma y bienestar. Importante tratarse con compasión sin juzgarse ni autocriticarse. Nos exigimos y nos criticamos. Somos mucho más exigentes con nosotros mismos.
Ejercicio: Carta hacia uno mismo, para darnos amor, cariño

Amabilidad: El trabajo voluntario, la acción de ayudar a otros, dar y compartir, el trato amable hacia los demás, está asociado a una mayor satisfacción con la vida y una buena salud.
Ejercicio: haz un listado con actos amables que has hecho durante la semana

FUTURO:

El  mejor yo posible: Coherencia con nuestros valores. Nos ayuda a clarificar nuestros valores y dar coherencia a la propia trayectoria vital.
Ejercicio: cómo te gustaría ser recordado en lo personal, en lo relacional y en lo profesional y piensa alguna frase que lo defina.

¡Si empiezas por cosas sencillas harás grandes cambios!